Reposición al culto
Nuestro Bendito Simpecado ya se encuentra entronizado en Su capilla, dispuesto a seguir siendo centro de oración, devoción y encuentro para todos sus hermanos.
Tras los días vividos, vuelve a presidir el lugar que guarda la esencia de Nuestra Hermandad y donde late, durante todo el año, el amor y la devoción a Nuestra Bendita Madre del Rocío.
Que Su presencia siga guiando nuestros pasos y fortaleciendo nuestra fe, manteniendo siempre viva la llama de nuestro amor rociero.
¡Viva la Virgen del Rocío!
¡Viva la Hermandad del Rocío de la Macarena!